La grandeza de Ómar Pérez

El día que Ómar Pérez y su magia con el balón aterrizaron en Bogotá, provenientes del Independiente Medellín, Santa Fe cumplía 34 años sin gritar campeón en la Liga Colombiana, el argentino tenía 28.

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Era el 2009, y el conjunto bogotano, que estaba dirigido por Germán Basilico González, también completaba 20 años sin títulos, el último había sido la Copa Colombia de 1989.

¿Quién era ese diez argentino que debutó con Boca Juniors en el 2000, y que una lesión en la rodilla le impidió brillar con los ‘xeneixes’? ¿Quién era ese “pelado” que había jugado y salido campeón con Junior de Barranquilla en el 2004? la respuesta fue contundente: un volante creativo que estaba buscando un lugar en el mundo y lo encontró en El Campín, vestido con el rojo y blanco de Santa Fe, junto con su hinchada.

Los ídolos se forjan con títulos y el primero llegó muy rápido, la Copa Colombia de 2009. Pero también los momentos más duros son los que unen, los que hacen de una relación algo íntimo. Como el 10 de noviembre de 2011 cuando Santa Fe visitó a Vélez Sarsfield por la Conmebol Sudamericana, el abuelo de Ómar falleció  cuando se desplazaba desde  Santiago del Estero, lugar donde nació el ídolo ‘Cardenal’,  hacia Buenos Aires para verlo jugar. ¿Cómo no estar en el corazón de los santafereños si ese día decidió jugar a pesar del profundo dolor, darlo todo en la cancha y marcar un gol que sé que gritó hasta el cielo…?

Luego vinieron años cargados de títulos para el rojo bogotano. Primero, la anhelada séptima estrella en 2012 con Ómar poniendo el centro para que Jonathan Copete sellara el triunfo ante el Pasto. La Superliga 2013, el Finalización 2014, otra Superliga en 2015, por supuesto el primer tÍtulo internacional para Santa Fe, la Sudamericana de ese año y el Finalización 2016.

Llegó la novena estrella y aunque Ómar Pérez no tenía un papel protagónico en el equipo por una segunda lesión de rodilla, siempre estuvo ahí. También sumó otro título internacional: la Copa Suruga Bank en territorio japonés. En 2017 llegaría el último trofeo. Sin saberlo, levantó la Superliga ante Independiente Medellín.

Ómar Pérez se volvió eterno en el corazón de los hinchas albirrojos y se ganó la admiración de muchos rivales. Más allá de los 376 goles y 102 asistencias que firmó en 367 partidos, de los 27.208 minutos dentro de la cancha, de los 9 títulos, 5 subtítulos, tres expulsiones, 62 amarillas, y 11 penaltis errados,  Ómar comandó a los equipos que integró, les dio una manera diferente de jugar al fútbol.

Llegarán los homenajes y quizás una despedida. Se publicarán cientos de noticias y crónicas sobre los mejores goles y momentos de Ómar con Santa Fe. A pesar de que el propio Pérez  dijo que si Santa Fe le ofrecía un contrato de por vida lo firmaría, no se pudo cumplir porque así es el mundo del fútbol. Solo el tiempo permitirá comprender que fue un jugador que marcó para siempre la historia de los ‘Cardenales’, y que quizás sean junto con Alfonso Cañon los máximos ídolos santafereños.

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