Mayweather encontró némesis ideal en McGregor… al menos antes de pelear

El pesaje fue una fiesta irlandesa que puso una vez más a “Money” en el lugar que más le gusta, el del villano. Nuestro enviado estuvo allí y comenta sus impresiones.

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Jimmy Lennon Jr. hizo la introducción y apareció un hombre con el torso desnudo, pletórico de tatuajes, unos auriculares alrededor del cuello con los colores de la bandera Irlanda y unas gafas con lentes de sol desmontables abierta. Claro que sí, era Conor McGregor, “The Notorious”, ll hombre más celebrado en el pesaje realizado el viernes en el T-Mobile Arena.

De esto se trata, del costado del personaje. Con disculpas a todos, pero esto es así. Los miles de irlandeses que embriagaron el estadio con litros de cerveza, canciones propias de un pub y gritos por su peleador, dudosamente sean expertos en boxeo o hayan analizado las variables que hay entre un combate pugilístico y uno de MMA.

No se fueron reflexionando que significará la diferencia de peso que hubo entre uno y otro. Si McGregor hizo bien en regalar una libra sobre el límite o por qué Floyd Mayweather se bajó 4 libras y media de lo permitido. Si eso no le hará sufrir más los golpes del irlandés, por caso sus desconocidas capacidades boxísticas lo permitan.

Se dice que esa es labor de los especialistas y está muy bien. Pero esta pelea, que no por nada se llama “The Money Fight” (“La Pelea del Dinero”), en un acto de sinceridad para remarcar, se trata del personaje que encontró Mayweather para poner en la esquina rival. Con eso busca quebrar records financieros, lo que en definitiva es su mayor ambición luego de concretar varias marcas deportivos virtualmente en el ostracismo. Aunque eso haya pasado hace muchos años y hoy esté en el olvido.

¿Cómo ver la velada?

México, Centroamérica y Caribe: transmite FOX Sports en su canal y la app. Las preliminares inician a las 6 de la tarde (hora de México)

Chile: mediante FOX Sports Premium y la app. Si no lo tienes contacta a tu operador de TV paga. Las preliminares inician a las 20.

Sudamérica (excepto Chile): con el paquete FOX Premium y la app de FOX. Si no lo tienes contacta a tu operador de TV paga. Las preliminares inician a las 20 de Argentina.

Y lo que el peleador estadounidense, que para quien esto escribe tiene el derecho de sentirse líder entre los boxeadores de su era como lo fueron Muhammad Ali, Ray Sugar Robinson o Ray Sugar Leonard, en sus respectivos tiempos, quiere es lo que se vivió en el estadio. Fue un evento de casi igual envergadura a lo que será el festival del sábado en sí mismo. Hubo que adquirir entradas para ver a un pesaje que en rigor de verdad no llegó a durar 10 minutos del acto realizado con la balanza. Pero a eso le adicionó un show de raperos amigos, un animador que hacía concursos de preguntas y respuestas y mucho merchandising y alcohol para que el público juegue su parte.

Esa parte que Mayweather tanto necesita. La de tener un abucheo constante en verde, naranja y blanco. Podrían ser otros los colores, lo importante es el abucheo. Detrás de eso está la creación de Al Haymon, el hombre que realmente armó el personaje “Money”. Fue esa mutación la que lo llevó a ser el atleta mejor pagado de la historia. 

Y es que el boxeo, mal que pese a algunos fanáticos, para tener relevancia hoy por hoy se transformó en armar una historia. Las peleas tienen que abrazar el relato. Y McGregor esto lo entendió en su universo UFC y por eso se transformó en el Mayweather de las MMA. Con la salvedad de que el irlandés conoció tres veces la derrota (todos saben que "Money" jamás perdió), pero a los fines de la narrativa de los deportes de combate eso no lo deja al margen. Sobre todo porque su derrota en UFC ante Nate Díaz la vengó.

Y así como en las historietas tenemos el universo de DC Comics y el de Marvel, que han logrado fusionarse y hacer algunos crossovers, aquí Mayweather dio el salto y cruzó la dimensión. Una traslación que parecía inconcebible.

McGregor fue hasta ahora perfecto. Lo demostró en la gira mundial que los llevó por Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, lo hizo el martes en el Gran Arribo cuando rompió el protocolo haciendo esperar a toda la organización y finalmente apareciendo cuando nadie lo esperaba. Y por si quedaba alguna duda, la marea de fanáticos irlandeses que amenazan con apoderarse del T-Mobile Arena, The Strip y algún que otro casino aquí en Las Vegas, terminó definiendo que la elección fue perfecta.

Fue visitante en su propia casa. “Money” está afincado en Las Vegas, donde tiene su propio gimnasio, mansión y séquito que lo acompaña por todos lados. Las Vegas es Mayweather. Los fans hacen fila para tomarse fotografías con un sobrino suyo, porque tienen la hipótesis de que es su favorito. El apellido Mayweather es tan significativo como el cartel de "Welcome to the Fabulous Las Vegas". Anhelan, los fanáticos, conseguir algún ticket para el combate buscando amistad con alguien que poseea al apellido mágico. O por lo menos, para el próximo festival que Mayweather Promotions haga en la ciudad.

Pero el T-Mobile fue Dublín. Y a no confundirse: eso es mejor para Mayweather. McGregor mira de igual a igual a la hora de la excentricidad al estadounidense. Pero en este duelo de personajes termina siendo el héroe, el que busca lo imposible, el hombre que en el remoto sueño de alguna mente afiebrada puede estar amasando el batacazo más grande de la historia del boxeo.

Parece imposible pero las casas de apuesta lo tienen abajo apenas 4-1. ¡Vamos! ¡McGregor nunca en su vida boxeo profesionalmente! ¿Cómo puede tener márgenes más ventajosos en las apuestas que Andre Berto, Marcos “Chino” Maidana o Miguel Cotto cuando enfrentaron a Mayweather? Si pensar en esta pelea hace un año era un acto de demencia, los márgenes de los casinos ahora demuestran que es una locura compartida.

¿Y el boxeo? El boxeo va a introducir a ambos, de una u otra forma, en el ranking de los deportistas mejores pagos del año. Mayweather probablemente en el mejor, aunque muchos hablen de ganancias pero sin dar jamás una cifra real y chequeada. Quien diga cuánto va a ganar “Money” está mintiendo. Ese es un dato suyo y de su asesor.

¿Y lo deportivo? Ahora llega el desafío real. Ahora hay que pelear. En todo lo anterior Mayweather y McGregor ya han demostrado que están a la altura de las mejores rivalidades de la historia de los deportes de combate. Inventaron una confrontación de la nada y la hicieron real, o al menos verdadera a los fines competitivos porque quien esto escribe duda de que pueda nacer el odio real y personal cuando quien que está enfrente significa la chance de ganar millones de dólares.

Muchas leyendas del boxeo se fueron de la actividad de forma lastimosa. Le pasó a Ali, quizás el más grande de todos. Ocurrió con Leonard. Y ambos son apenas un ejemplo de muchos. ¿Le podrá pasar a Mayweather? ¿Los 40 años habrán agotado sus destrezas? Bueno, en este combate incluso con esas deficiencias tiene chance de salir adelante porque enfrenta a alguien que se está metiendo al boxeo de forma real por primera vez en su vida. Ali y Leonard no tuvieron esa suerte.

Pero si no fuera McGregor o las manos del Padre Tiempo, esas que siempre vencen, ¿podrá ser la narrativa que indica que los villanos alguna vez deben caer?

Sea como sea, en el fondo Mayweather, con su trapío amigo de la altanería, los billetes de cien dólares volando por el aire y una boca que no para de disparar, parece que una vez más encontrará la forma de ganar. Como siempre, arriba y abajo del cuadrilátero. Y todos pagarán para ver cómo lo hace.